lunes, 19 de marzo de 2012

Cosmos


Te escondo en el reverso de mi piel,
donde guardo lo incorrecto, lo insurrecto, lo
im-Perfecto.

Te navego en el fango
de la incomprensión, de la presión, de la cerrazón.

Te sondeo en universos poliédricos
sin vértices amables, afables, trazables

Mi centro de gravedad,
tus manos.


lunes, 5 de marzo de 2012

Interludio en Re menor (Opus 40)


La guitarra aún luce desnuda sus curvas sobre la cama.

Sus lamentos se ocultaron tras un adagio
El pentagrama se quedó huérfano.

La púa, que es una ácrata,
sigue desgarrando con sollozos sus melodías.


domingo, 19 de febrero de 2012

Crisis

Toda una simbología ya conocida preludia otra despedida. 
Velas consumidas, copas exprimidas, el cenicero aún candente, sábanas insurrectas, ojos hinchados, resaca de besos inacabados, el aliento asfixiado.
- Volverás?
- Lo dudo. No tengo un duro y los recuerdos aquí, se pagan muy caros. 



viernes, 17 de febrero de 2012

Rabadán


En su provecta edad, Clara tenía unos ojos que reflejaban su alma llena de respuestas. Las más jóvenes solían sentarse a su lado tras la comida. Les gustaba nutrirse de sus experiencias, alimentarse de su sabiduría.
- No debéis fiaros nunca de los hombres, les dijo envolviendo sus palabras en el aire fresco de esa tarde que preludiaba tormenta.
         - Me han arrancado de mi lecho tantos hijos que mis senos ya están yermos. No creáis que los llevaron a otros lugares, no lo hicieron.   Me los arrebataron para matarlos cuando tan sólo eran unos retoños. Una indiscreta lágrima acertó a caer sobre la única brizna de hierba aún sin pisotear. Respiró profundo y continuó con la calma de la madurez forjada a golpe de dolor.
- Sin haber aún descubierto el amor, sin haber cometido ningún delito, les condenaron a muerte..
Blanquita, la más joven de todas, quebró de pronto la charla. -
Disimulad, les dijo. Ahí viene Benedicto.
- Beeeee, Beeeee.

martes, 17 de enero de 2012

In-diferentes


No advertiste la presencia de mis lágrimas
Hasta que el invierno las congeló en mis ojos


domingo, 15 de enero de 2012

Manoletinas de oficina




Con la voz envuelta en su prepotente capote de grana y oro, me llama.
Me recibe en su despacho a puerta gayola mientras yo intento eludir su brío tras el burladero de mi orgullo.
Pretende hacerme entrar al trapo, templando mi embestida.
Lo hace con clase, con elegancia, como sólo saben hacer los grandes, los de casta y trapío.
Acabo sucumbiendo. El sabe mandar, sabe templar.
Humillo mi testuz, le muestro desarropada mi punto débil.
- Aquí estoy, haz lo que debas.
Percibo como su taleguilla se endurece, cómo se excita su bravura.
El frío de la espada se mezcla con el agitado ardor de mi sangre.
Jadeo sobre el albero. Él sonríe.
Una inoportuna llamada telefónica nos devuelve a cada uno a su sitio. A mí a los toriles, a él a la puerta grande.



Fotografía cedida por Ana García. Os dejo el enlace a su blog. Simplemente, maravilloso.

miércoles, 4 de enero de 2012

M-ateo (8-17)

No soy digna de que entres en mi casa,
pero una caricia tuya bastará para sanarme.
Amen (sin acento en la e, claro)