jueves, 26 de abril de 2012

Próxima estación: Tu boca


Es cuando la estela que deja la despedida
que tú comienzas a volverte un sueño
y en esa vigilia  
yo ya sólo soy un espejismo.


Esta foto forma parte de una exposición colectiva que ACUP inaugurará el próximo día 26 de mayo

sábado, 14 de abril de 2012

Cuente-ando

No halló en la rana un príncipe azul,
pero sí en su charca la poesía.



lunes, 9 de abril de 2012

En vía muerta

Detuvieron el tiempo en sus ojos, sin dejar de mirarse, 
cual si calcularan en silencio quien había contraído mayor deuda. 
Si él por haberle robado su juventud,
o ella por haberse apoderado de su sonrisa.


lunes, 19 de marzo de 2012

Cosmos


Te escondo en el reverso de mi piel,
donde guardo lo incorrecto, lo insurrecto, lo
im-Perfecto.

Te navego en el fango
de la incomprensión, de la presión, de la cerrazón.

Te sondeo en universos poliédricos
sin vértices amables, afables, trazables

Mi centro de gravedad,
tus manos.


lunes, 5 de marzo de 2012

Interludio en Re menor (Opus 40)


La guitarra aún luce desnuda sus curvas sobre la cama.

Sus lamentos se ocultaron tras un adagio
El pentagrama se quedó huérfano.

La púa, que es una ácrata,
sigue desgarrando con sollozos sus melodías.


domingo, 19 de febrero de 2012

Crisis

Toda una simbología ya conocida preludia otra despedida. 
Velas consumidas, copas exprimidas, el cenicero aún candente, sábanas insurrectas, ojos hinchados, resaca de besos inacabados, el aliento asfixiado.
- Volverás?
- Lo dudo. No tengo un duro y los recuerdos aquí, se pagan muy caros. 



viernes, 17 de febrero de 2012

Rabadán


En su provecta edad, Clara tenía unos ojos que reflejaban su alma llena de respuestas. Las más jóvenes solían sentarse a su lado tras la comida. Les gustaba nutrirse de sus experiencias, alimentarse de su sabiduría.
- No debéis fiaros nunca de los hombres, les dijo envolviendo sus palabras en el aire fresco de esa tarde que preludiaba tormenta.
         - Me han arrancado de mi lecho tantos hijos que mis senos ya están yermos. No creáis que los llevaron a otros lugares, no lo hicieron.   Me los arrebataron para matarlos cuando tan sólo eran unos retoños. Una indiscreta lágrima acertó a caer sobre la única brizna de hierba aún sin pisotear. Respiró profundo y continuó con la calma de la madurez forjada a golpe de dolor.
- Sin haber aún descubierto el amor, sin haber cometido ningún delito, les condenaron a muerte..
Blanquita, la más joven de todas, quebró de pronto la charla. -
Disimulad, les dijo. Ahí viene Benedicto.
- Beeeee, Beeeee.