Entre un grupo de amigos, hemos creado un grupo de Whatsapp.
Lo hemos llamado “suicidio colectivo”. Hasta ahí, todos de acuerdo. Lo jodido
fue ponerle un día al evento. Propusimos una fecha, pero a Mario le coincidía
con el cumple de su madre, Pilu tenía cita
para la depilación láser, Rocío alegó que con la menstruación es incapaz de
tomar decisiones, varios de ellos incluso se negaron rotundamente porque
televisaban en abierto el BarÇa - Real Madrid y para una vez que es gratis…
Decidimos cambiar la fecha. Se barajaron varias, pero todas ellas
le suponían a algún miembro una razón de peso similar a las anteriores.
Al final decidimos, ésta vez sí hubo quórum, que cada uno lo hiciera cuando pudiera. Para
no seguir con debates internos, decidimos que el método a utilizar fuera
también a gusto del consumidor.
Mariano rompió el hielo y horas más tarde del primer mensaje
nos comunicó su fiasco. Se equivocó con el horario del AVE y un operario de
RENFE en labores de mantenimiento logró desatarlo de la vía.
Feli se metió en la bañera con los cuchillos Ginsu de la
teletienda, pero las sales de baño y el gel con aceite de almendras impidieron una
correcta incisión en sus muñecas.
Me resultó tedioso estar rodeada de tanto fracaso. Ahora
estoy en un grupo de “crucetilla sin fronteras” que llena mis tardes de
mensajes y mi salón de cuadros maravillosos. Joder con la Torre Eiffel , la de puntadas
que lleva.
Imagen tomada de la red y "tuneada"



