martes, 19 de febrero de 2013

WhatsApp


Entre un grupo de amigos, hemos creado un grupo de Whatsapp. Lo hemos llamado “suicidio colectivo”. Hasta ahí, todos de acuerdo. Lo jodido fue ponerle un día al evento. Propusimos una fecha, pero a Mario le coincidía con el cumple de su madre,  Pilu tenía cita para la depilación láser, Rocío alegó que con la menstruación es incapaz de tomar decisiones, varios de ellos incluso se negaron rotundamente porque televisaban en abierto el BarÇa - Real Madrid y para una vez que es gratis…
Decidimos cambiar la fecha. Se barajaron varias, pero todas ellas le suponían a algún miembro una razón de peso similar a las anteriores.
Al final decidimos, ésta vez sí hubo quórum,  que cada uno lo hiciera cuando pudiera. Para no seguir con debates internos, decidimos que el método a utilizar fuera también a gusto del consumidor. 
Mariano rompió el hielo y horas más tarde del primer mensaje nos comunicó su fiasco. Se equivocó con el horario del AVE y un operario de RENFE en labores de mantenimiento logró desatarlo de la vía.
Feli se metió en la bañera con los cuchillos Ginsu de la teletienda, pero las sales de baño y el gel con aceite de almendras impidieron una correcta incisión en sus muñecas.
Me resultó tedioso estar rodeada de tanto fracaso. Ahora estoy en un grupo de “crucetilla sin fronteras” que llena mis tardes de mensajes y mi salón de cuadros maravillosos. Joder con la Torre Eiffel, la de puntadas que lleva.

                       Imagen tomada de la red y "tuneada" 

jueves, 7 de febrero de 2013

Un traje de corte inglés


Decidió que no fuera una sorpresa, que juntos eligiéramos su atuendo para la noche de nuestro aniversario.
A sabiendas de que es mi color preferido y tras probarse cientos de vestidos, elegimos al unísono uno satén púrpura, de corte imperio, entallado y con un generoso escote, que dejaba adivinar sus voluptuosidades.
Estaba preciosa. Le hubiera hecho el amor una y mil veces más allí mismo sino fuera porque nos esperaban para cenar y porque insistió en seguir acicalándose para mí.
En el maquillaje quiso ser pragmática. - una fina base para cubrir imperfecciones-, decía mientras se desmaquillaba una y otra vez hasta elegir la que consideró oportuna; una sombra de ojos acorde con el vestido y un brillo de labios que yo deseaba borrar con los míos cuanto antes.
Pensé que allí terminaban sus preparativos, pero me equivoqué. Una nube de aromas invadió mi pituitaria hasta resolver qué perfume sería el inolvidable. Impregnó multitud de papelitos blancos en fragancias hasta que zanjé. –Este, no saques más, éste me gusta- No recuerdo el nombre, tan sólo sé que seguramente era carísimo.
Una vez conclusos los detalles, me sonrió y quise besarla. Me lo impidió con un guiño. – Estás preparado?, me dijo levantando el vestido y dejando entrever unas playeras que en algún momento fueron blancas.
- Sí, dije con el pulso acelerado.
- Pues corre!!!
 Saltaron todas las alarmas del centro comercial. Los vigilantes, como siempre, nos  siguieron tan sólo hasta la vuelta de la esquina.
En el comedor social alabaron con vítores y aplausos su radiante belleza. Tras la cena, hicimos el amor donde nos conocimos, en ese banco que tiene tatuados nuestros nombres a fuerza de navaja.
Esta noche, los cartones tienen luces de neón, la luna se ha empeñado en bailar con nosotros.



lunes, 28 de enero de 2013

Vulgaris dipsacus fullonum


He vencido el temor
de hacer de mi deseo un verso.
Hablarle al alba de amor,
callar la sombra en un beso.

He encarcelado la calma,
me asomo ahora a la azotea de la brisa,
mi pelo se enreda en el tuyo,
cruenta danza.

He decidido dejarle al tiempo sin pulso,
amarte sin tosco disimulo,
vaciar el baúl de la desidia, de la duda, del murmullo.

Quiero librar otras guerras,
romper con júbilo el silencio,
gritarle a la tempestad,
llorarle a la lluvia,
llenarnos las uñas de tierra.

Aquí me tienes, desnuda,
a la orilla de tu pecho,
aquí me tienes, soy tuya.
A ti,
me entrego.


viernes, 18 de enero de 2013

Reciclando que es gerundio


-  ¡Nunca pierdan los colores por culpa de los malos humos de los hombres! – Nos dijo enérgico D. Manuel, el profe de "cono". – y recuerden: Amarillo, verde y azul, esa es la clave del reciclaje.

Volví a casa y le expliqué a mamá la importancia del reciclado. Mi madre es una mujer muy seria y cuando se empeña en algo no le duelen prendas hasta conseguirlo. Papá siempre le dice que debería tratarse su neurosis compulsiva (qué palabras tan extrañas usan los mayores).

Ahora le ha dado por reciclar todo lo que encuentra a su paso, de tal manera que al tercer día de no ver a papá en casa, mamá me explicó que lo había reciclado en comida para Mifi, nuestro gato.

Mi madre, es muy seria, pero tiene un sentido del humor…

                                * * *

Continuando la Carrera verde.
Me bloqueó la frase de comienzo que me dejó Puri en su relato cargado de sensibilidad y belleza. Quise ponerle color a los humos de los hombres y me pillé el típico atasco relatístico de la hoja en blanco (en este caso, negra). Al final se produjo el parto y por fin puedo compartir "el niño" con vosotros.
Os dejo el enlace de Puri, quien me dió el testigo y el de Rocío, a quien ahora paso la pelota. Que haya suerte.

lunes, 14 de enero de 2013

Fragilidad (Carrera verde)

Recojo el testigo de ese ojo de gato que con tanto acierto ha visualizado un relato que a mí personalmente me ha conmovido. Alberto, me quito el sombrero.
No he podido dejar de pensar en la fragilidad del niño y de los elementos que le acompañaban, así que ahí va mi primera aportación, la parte de la ilustración. Con ese niño tuyo que evoca al mío, las mariposas que retoman el color al verse libres y unos paracaidistas mecidos al antojo del viento.
Dejo ahora la pelota  en el rincón de la bruja de chocolate. Todo tuyo, Puri.

Para ver el relato de Alberto, pinchad aquí 

Jaque

Sólo cumple órdenes.
Su misión es cuidar del Rey.
Pero mientras, la Reina saborea cada peón que se topa en su camino.  


viernes, 4 de enero de 2013

Cierra los ojos

La desdicha del poeta,
es tener que recurrir a las palabras,
para explicar sus lágrimas.