martes, 15 de noviembre de 2011

Humus


El crujir de las hojas bajo mis pies,
advierte a los árboles de mi llegada.
Cada uno alberga un diccionario en su corteza,
con extrañas palabras que salen a mi encuentro.

Las letras cobran vida,
comienzan a reptar por mis piernas,
se cuelan por debajo de mi ropa.

Quieren desvelarme el secreto de tus silencios,
Escribir en mi piel tus caricias.



domingo, 6 de noviembre de 2011

Rememofagia


Y nada más existió hasta el próximo tren.
Acomodada en el andén, observó a la luna cubriéndose con un manto metálico, deslumbrante, afilado. Como el bisturí con el que disecciona sus recuerdos minuciosamente. Para engullirlos, digerirlos, tratar de asimilarlos sin atragantarse.
El silbido del siguiente tren quebró la atmósfera. 
Su complejo proceso de digestión había finalizado.
Aquellos ojos color miel se apearon frente a ella. 
Le abrieron nuevamente el apetito.

domingo, 30 de octubre de 2011

Sicalipsis

Entregada y con la voz trémula, la orquídea sólo pudo susurrarle a la abeja:
VEN

Foto cedida por Fuga. Artista multidisciplinar. 

martes, 25 de octubre de 2011

Subsistencia

Esperó a que la noche le cubriera con su manto de complicidad y ahuecó sus plumas. 
Volvió nuevamente a contar sus huevos. 1, 2, 3, 4 y 5. Cuando salgan del cascarón no habrá espacio para todos, pensó. La golondrina cerró sus ojos y buscó al más débil con su pico. 
Lo arrojó al vacío y cubrió apresuradamente a los demás. Seguramente para impedir que escucharan el verdadero sonido de la naturaleza, el cruel, el implacable, el racional.

jueves, 8 de septiembre de 2011

Sin Meta

Intentó beber para olvidar, pero cada copa empapaba su álbum de recuerdos con las fotos que no fue capaz de hacer.
En una de tantas resacas de caricias no absorbidas, sus pies le condujeron al asfalto.
Cada paso retumbaba como un golpe seco en la cabeza.
Sin disciplina ni técnica depurada, supo enseguida que había nacido para correr.
Era consciente de que no era más que un acto de cobardía, una huída de su anidado enjambre de desengaños, un efecto retardado de su implacable ocaso, pero le gustó la aceleración trepidante de su pulso, la excitación desmedida de su respiración.
Tropezó con otros pies. No les sintió extraños, podrían incluso ser los suyos propios. No dijo nada... Se sintió bien.

lunes, 22 de agosto de 2011

El alquimista

Mixturar una lágrima, una gota de sudor, una chispa de lluvia tórrida.
Hacer de tu suspiro un mantra, de tus sueños un brebaje.
Fusionar un lamento, una tenue sonrisa, un respiro en el bochornoso verano
Hacer de tu aliento un tantra, de tu viaje mi Pócima.

Hay que joderse… empiezo a sospechar que le echas algo a los cigarritos que me lías…