jueves, 13 de septiembre de 2012

Qwerty

Me voy y me llevo mis cosas, las únicas que preciso y que ya no me recuerdan a ti. 
Mi cepillo de dientes, los ansiolíticos, el recetario de cocina, los discos de Jazz y las cuatro letras del teclado con las que te compuse miles de poemas.



Esta vez sí la imagen es precisa para el relato, esta vez sí las palabras son precisas para entender la imagen.

miércoles, 12 de septiembre de 2012

A mi pequeña cometa

Déjame asirrte suavemente en tus viajes,
surcar el cielo a tu lado con lazos de colores.
Con vientos favorables,
con azules visualmente inimaginables.
Déjame descubrir el mundo en tus ojos.
Nada más maravilloso.
Mis sueños en una nube,
mecidos por mi pequeña cometa.


Uf,cuanto tiempo ha pasado ya, desde que sentí que era yo quien había nacido para tí y no al revés.
      Te quiero, pulguita mía.

jueves, 6 de septiembre de 2012

Contigo, bajo el puente


Vaga errante, humeante en los efluvios de Don simón.
En los de Don Perignon, cuando asciende a la azotea
de los cielos sin ascensor.
Sus sueños se cubren con los cartones de un televisor.
El maldito hedor es un fiel huesped en su pantalón.

Es un nómada del viento,
Un arlequín en el desconcierto.          

Hace días que se ha enamorado de mí,
Sin que supiera que sólo,
sólo soy un maniquí.


(Esta fotografía me hizo ganadora del concurso del I concurso de Fotografía del centro comercial "Palencia Abierta" 2012)




viernes, 17 de agosto de 2012

El verso helado

Un lujazo hilvanarle palabras a las fotografías de Nuria Estalayo, ceder el apresto de mis retales al disparo certero de sus imágenes. Hilvanar mis pequeñas  historias a sus pies, a lo que ellos encontraron en un duro invierno, en un cálido sentir.
Ella ha sido el dedal de esta aventura. Ha sabido hacer que las puntadas entre las fotografías y los textos fueran sencillas pero acertadas. Ha sido la artífice de esta experiencia y por si fuera poco, ha encontrado el marco perfecto para mostrarlo. El parador de Cervera de Pisuerga, un lugar maravilloso donde la naturaleza se ofrece en estado puro, donde la exaltación de la belleza puede atisbarse en una sola bocanada.
Sirva esta entrada como invitación a todos los que seguís este blog.


miércoles, 1 de agosto de 2012

Sine labe concepto

Vagar de tu mano por la estrecha línea que divide la cordura y la demencia me produce un vértigo excitante, un deseo voraz de empaparme contigo en los charcos del camino, una fuerza sublime que me alza de puntillas para llegar a tus labios.
Caminar de tu mano por el angosto pasillo que me conduce hasta el encuentro con mis compañeros, me desgarra el ánimo. La entrada en clase arranca mi fantasía y me recuerda que el mes que viene cumpliré tan sólo 6.


lunes, 23 de julio de 2012

Pez grande, pez chico


Pasábamos las tardes pescando en el muelle, mientras el alboroto de las gaviotas se desvanecía con el vaivén de las olas, hasta que la luz se esfumaba por los tejados y la luna burlona nos miraba ya en la espuma del mar.
            No jugábamos con otros niños, estábamos siempre los mismos y en aquella simbiosis, en aquella endogamia fuimos despidiéndonos de la infancia.
Antonio extraviaba los ojos cuando llegaba algún pesquero. Uno en el horizonte, el otro en la embarcación, esperando la llegada de su padre, que zarpó cuando él nació y que jamás volvió.
Aquel momento le transformaba cada tarde. Se enojaba con todos y en particular conmigo, que siempre fui una presa fácil. El más débil de los cinco.
            Sus carencias eran la excusa para   humillarme y para volver a casa con el cuerpo amoratado, sin que el resto hiciera nada por mí. Cada uno aceptaba el lugar que ocupaba en ese submundo.
            Una tarde del verano del 85, volvió a suceder. Ningún barco atracó cargado con sus deseos y la emprendió conmigo. Una lóbrega nube me cubrió los ojos y el sedal de mi caña se aferró a su cuello. Sólo pude tensar aquel hilo con la misma fuerza con la que los peces se clavan aún más el anzuelo, ávidos de escapar de una muerte inesperada.
           Apenas el graznido estridente  de las gaviotas logró quebrar el silencio.


jueves, 12 de julio de 2012

La paloma Luciana


A Guille

La Paloma Luciana
Está triste. Se ha negado a volar.
Sólo salta de rama en rama,
se escolinga por las hojas de la retama.                 

Quiere comprarse una escoba
Y no para parecerse a la ratita esa Maruja,
Que se acicala y embelesa a ver quien la besa,
Sino porque quiere ser realmente una bruja.

No sabe de magia, ni de hechizos,
Pero sí de sueños bajo los voladizos.
Quiere salir de aquel nido y ver mundo,
Algo que no entiende su marido, el Raimundo.
Al que la idea lo tiene iracundo.

¿Quien, si ella se va, cuidará de los polluelos?
¿Quien, si ella no está, preparará tan ricos buñuelos,?
¿Quien, le cuidará cuando ya sea abuelo?                    

La Paloma Luciana
Hace tiempo que no canta
Ya no encuentra calor bajo su manta.
Tan sólo con Raimundo quería estar junto a la lumbre
Pero no siente ya que le deslumbre               .

Raimundo está preocupado.
Es avispado a pesar de no haber ido a la escuela
y  sabe que aunque ella no vuela,
sus alas se elevan por otras callejuelas.

El palomo trató de escuchar al tiempo,
Se dejó azotar por el viento,
Preso de un impulsivo arrebato,
entró decidido en la alcoba,
Cogió a su amada en su regazo
Y la llevó a comprar una escoba.                  

La Paloma Luciana,
Se sintió de nuevo amada, halaga, entusiasmada,
La Paloma Luciana,
no necesita ya una escoba, ya no está sola.
La Paloma Luciana,
Bate sus alas de nuevo, ya tiene compañero de vuelo