martes, 20 de marzo de 2018

Cristales rotos

Ya se las apañarían para pagar las facturas. Les bastaba ahora para seguir adelante, verle seguir con sus ojos las pompas de jabón que refulgentes vuelan tras sus soplidos tibios. Atisbar un rayo de sol colarse por el patio de luces, donde las vecinas cuelgan sus sábanas y preguntan lastimeras por él. 
Ya se las ingeniarían para adaptar a su sillita unas alas para verle volar, como cuando se disfrazó de Superman en el cole y aún sonreía.

Imagen tomada de la red

martes, 6 de marzo de 2018

Domus sweet domus

Hacía casi dos milenios que lo habían crucificado, había plantado un árbol, tenido un hijo, escrito un libro, pero cuando dijo que quería montar en globo, María repitió nuevamente la frase lapidaria.
¿Y si tus amigos se tiran de un puente, tú también?

El cuadro es de Max Ernst (1891-1976)

sábado, 3 de marzo de 2018

Recuerdo que te olvidé


    Recuerdo que te olvidé. Decidí hacerlo en una gasolinera, como se hace con los perros y los viejos, pero enseguida volví a repostar. El coche y mi boca.
    Recuerdo que te olvidé un lunes, uno cualquiera para no volver a recordarlo nunca, pero los lunes son perezosos hasta para el olvido y lo dejé para más adelante.
    Recuerdo que te olvidé un día de lluvia, junto al paraguas y la cartera en un bar de carretera. Dejé a la vista el dinero y el DNI para que la buena voluntad de algún parroquiano te devolviera a casa con el paraguas y la cartera vacía.
    Un día decidiste marcharte y conseguí olvidarte ese mismo día, y los siguientes. 
                 Jamás las noches.

Para los Viernes Creativos que propone Ana Vidal. Hoy con foto de Cléa Lala y usando la frase "Recuerdo que te olvidé".

lunes, 12 de febrero de 2018

Lunes

Hay días que amaneces poeta y tus lunes huelen a nubes, otros en los que me atormentas y me envuelves de tempestad; después están estos, los que te transformas en ciclón tropical y tu nombre gira en círculo sobre mí.

Fotografía Floria González.

martes, 6 de febrero de 2018

Aislados

Los rincones vacíos de la casa ya desmantelada albergan manchas de humedad, ese olor a mugrienta rutina que no supimos cubrir con capas de pintura. Por más que me empeñé en tapar las grietas que iban adueñándose de cada estancia, todo se resquebrajaba de forma irremediable.
Ni los albañiles, ni el arquitecto, ni siquiera el psicólogo de parejas que contratamos por horas, pudieron acabar con esa manía tan tuya de arreglarlo todo con cinta aislante.


jueves, 25 de enero de 2018

La penúltima fiesta de fin de año

Ya recogerían la mesa mañana y barrerían el confeti que, de tanto jolgorio, tuvo la impertinencia de colarse incluso por su ropa interior.
Ya se arrepentirían al día siguiente, al verse juntos desnudos, en la misma cama, sin nada que contar y mucho que olvidar.
Tratarían de esconderse en los pliegues de la piel, en los surcos de cada arruga, para no pensar en lo que dirían sus hijos si se enterasen de lo que suele ocurrir en las fiestas del asilo.

(Fotografía Mercé Rodríguez)

jueves, 18 de enero de 2018