jueves, 13 de diciembre de 2018

La imagen del día

     Descubrí que el mundo y sus colores poco me importaban si estabas al otro lado del cristal donde me miras.

(Imagen Holly Andres)

miércoles, 12 de diciembre de 2018

Y fueron felices


     Salieron juntos de la mano, felices, como las consabidas perdices, por haber firmado su separación. Ni terceras personas, ni problemas económicos, ni siquiera un cuñado incómodo. Fue la rutina. Ese saber qué va a decir antes de que pronuncie una palabra, la falta de improvisación año tras año, la ausencia de relaciones sexuales, en definitiva un cóctel que fue fermentando una historia de amor que parecía inquebrantable.
     Se sentaron en un banco, se miraron a los ojos y Cenicienta dejó caer al fin sus zapatos. El sonido del cristal fue la banda sonora del último beso. Posiblemente el único sincero.


Fotografía: Holly Andres

viernes, 16 de noviembre de 2018

Zenda

Finalista en los cuentos de Zenda
"A priori, enamorarse de un muerto puede parecer descabellado o propio de alguna filia de carácter psiquiátrico..."
Para seguir leyendo el relato pulsa AQUI


viernes, 26 de octubre de 2018

Cambio horario

Éramos (casi) incompatibles. Él se regía por el horario de verano, guardaba en la piel el sol, el día. Yo siempre fui noche, luna  e invierno, razones estas que nos llevaron a encontrarnos tan sólo dos veces por año. Lo hacíamos en esa hora que no es de nadie, en ese momento mágico que existe y desaparece como si el tiempo pudiera aniquilar lo sucedido en 60 minutos. 
 Ahora quieren estropearlo todo con lo de aunar horarios, pero el amor es mucho más fuerte que todo eso. De hecho, yo ya he comprado mi billete a Canarias.

(Para los viernes creativos que propone Ana Vidal , hoy con la imagen de Elmar Geissler)

miércoles, 17 de octubre de 2018

Sine die

Por mi aniversario, me telefoneó mi madre. Hablaba con latinajos como siempre que está nerviosa. Con una voz un tanto sui generis.
A priori sé que es por deformación profesional. Grosso modo, cuarenta años en un despacho de abogados hacen mella en la forma de comunicarnos. Me quedé in albis tras su oratoria y le dije que se calmara. Ipsofacto cambio el modus operandi y motu proprio comenzó a hablarme más despacio.
Ya sabes la constitución enclenque que tiene tu padre, su conditio sine qua non para contraer todas las enfermedades. Pues bien, ha salido a la calle in puribus, vamos, como su madre le trajo al mundo. No a luchar por los derechos de la ciudadanía, que lo entendería, sino por los de los animales. 
Otrosí digo, continuó, que sepáis que un día cojo la maleta y alea jacta est, vamos que no me volvéis a ver el pelo.