martes, 25 de octubre de 2016

Lobos

Pasan uno a uno por el despacho del director. Acatan las normas con las orejas gachas y cabizbajos emprenden el camino de vuelta a clase. Ya en presencia del tutor, me piden disculpas con la voz mermada bajo la piel de cordero. Conozco el protocolo, no es la primera vez.
No quiero escuchar, sólo cuento los segundos hasta que suena el timbre y echo a correr. Intento pasar antes que ellos la primera esquina, pero fracaso. La manada ya está allí, afilando los dientes.

Mi pantalón se moja.

Muerden de nuevo, más fuerte.



martes, 18 de octubre de 2016

Frenopático

Cuando se prendieron las cortinas de la cocina a lo bonzo, los platos y los vasos se desplomaron en el suelo y tu ropa interior se defenestró hacia el patio de luces. Los cuchillos sin embargo, corrieron más suerte al salir huyendo, lástima que al paso de su filo, las fotografías se descuartizaran.
Todas, excepto la de nuestra mesilla, la que nos hicimos cuando te juré amor eterno. Voy a guardarla en un lugar seguro, por si las nubes se cubren nuevamente de rojo y las voces inundan otra vez esta estancia.


Fotografía: N. Estalayo

martes, 11 de octubre de 2016

ReflejHados

Poco antes de que los domingos fueran amargos, nos mirábamos desnudos en el espejo antes de hacer el amor. 
Tú sonreías, jugando a ruborizarte, y tus dientes tan blancos, se colaban por alguna rendija del reflejo para cosquillear mi nuca. 
Yo, que por mi parte, siempre quise ser el más fuerte, te desnudaba más allá de la ropa, como lo hacía años atrás en el instituto, tratando de ver el envés de tu piel, como si allí dentro pudiera encontrar la llave con la que ella quiso abrirte el corazón y cerrar este armario.


sábado, 8 de octubre de 2016

Para comerte mejor

Y fueron felices cuando al final del cuento mataron al cazador y el lobo cumplió su amenaza; Despacio, muy despacio.


Para los Viernes Creativos del blog "El bic naranja"
Imagen: Laura Zalenga

miércoles, 28 de septiembre de 2016

Negocios sucios

Le manchaba los dedos de harina al entregarle el paquete al chico que llegaba a las diez, al de las once y así sucesivamente hasta la hora de la siesta, momento éste en que las vecinas dejaban de atisbar por la mirilla el trajín diario de la Feli, que desde que se quedó viuda y con 4 churumbeles a sus espaldas, tuvo que sucumbir al trabajo negro de aquel polvo tan blanco con el que ellas siempre pensaron que hacía repostería.

Imagen: Peter Maurer

martes, 20 de septiembre de 2016

Balas de borrar

El lápiz con el que ella, cada mañana, se lo dibujaba, apareció 40 años después en la cuneta, erguido entre la maleza, acunado por las amapolas, bien rojas, como a ella le gustaban.
Resurgió con la punta bien afilada; con la fuerza precisa para escribir su historia, la que otros trataron de borrar de un disparo.

martes, 13 de septiembre de 2016

Déjà vu

El masajista no tardó en reconocer aquel lunar bajo la nuca. Entre asustado y excitado, se sentó en el borde de la camilla y comenzó a balancear incesantemente las piernas. La misma posición con la que lo encontraron en el muelle, tras la huida de mamá.

Fotografía cedida por E. Burón