martes, 7 de febrero de 2017

Abracadabra

El armario donde acaba de encerrar a su muñeca ejerce de prestidigitador a su antojo. Ella introduce un objeto justo antes de dormir, cuchichea su petición por el ojo de la cerradura y por la mañana, como por arte de birlibirloque, el deseo aparece entre su ropa. Lápices de colores, piedras brillantes del río, un gusano de seda…
Hoy no ha podido resistir la tentación de saber cómo hace el truco el armario y lo ha abierto a media noche. La sorpresa ha sido mayúscula al ver a papá, que se fue cuando comenzó la guerra, durmiendo en su interior.

Ilustración: Oleg Yakhnin

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