viernes, 21 de abril de 2017

REVOLUCION_AME

Las pompas de jabón acarician su cuerpo desnudo con la misma suavidad con que lo hiciera, hace ya años, aquella piel tostada que conoció en el malecón. 
Mientras, la peculiar voz de Benny Moré afila los surcos del vinilo a ritmo de bolero que se van clavando nota a nota en sus ventrículos.
Pero son las prometidas postales de la Habana, que nunca llegaron y la cuchilla de afeitar, las que acaban por teñir el agua de la bañera de Revolución. 
Roja, como la vieja Cuba.

Fotografía cedida por N. Estalayo
Para la copa ENTC

martes, 18 de abril de 2017

Margaritas

De mayor quiere ser botánico y hacerle injertos a las margaritas que recoge Laurita, para que sus pétalos sean impares.

#CuenteandoQueEsGerundio

lunes, 17 de abril de 2017

Cuentos clásicos

Impares:

Los siete cabritillos, 
los cinco de Enid Blyton, 
los tres cerditos
y un cuento más:
que tú me querías.

#CuenteandoQueEsGerundio

domingo, 16 de abril de 2017

Magia

Cuando el mago quiso mostrarle el as de corazones que tenía en su manga, la mujer bala ya le enseñaba la carta con dos rombos al trapecista.

#CuenteandoQueEsGerundio

viernes, 31 de marzo de 2017

Fronteras

Se asomó por la escotilla para ver amanecer. El fuego cruzado había cesado y el color del cielo la transportó al pueblo, al café caliente, a los brazos de su hijo.
Al bajar los ojos, volvió a la sinrazón, a la sangre de los civiles tiñendo de rojo el asfalto.
Escuchó un lamento quebrando el silencio. Salió del tanque apresurada, abrochándose el uniforme que le da de comer y paga su hipoteca.
Encontró con vida al responsable del quejido. Cruzaron las miradas y una ráfaga de palabras que ninguno de los dos pudo entender, las banderas no saben de ascensos ni sustentos.
Le disparó en el pecho.


           Imagen tomada de la red

domingo, 26 de marzo de 2017

La Gloria no está en el cielo (Homenaje a la más grande)

Phyllis Turnbull, escucha el motor de la Vespa doblando la esquina de la castellana. Presumida, se pinta por última vez los labios ante el espejo y desabrocha un botón más de su camisa, como si mostrar la vertiente de su escote fuera una casualidad no estudiada.
Se asoma a la ventana y ve a su poeta de guardia descabalgarse de la moto. Se sonríen ante la atenta mirada de las vecinas. Su amor, además de incomprendido, es un secreto a voces. Una vez en su apartamento, se besan como si en sus bocas no pudieran nacer ya más versos, se acarician y son poema, se miran y sus ojos, pecado, el roce de su piel, la Gloria.
¡Ya sé, ya sé!, dice la poeta interrumpiendo ese momento y encaminándose hacia la Olivetti. Ya tengo el título “Pecábamos como ángeles”. Enciende un pitillo y el humo se funde con la velocidad de sus dedos.
Phyllis suspira y se encamina a la cocina convencida de que nuevamente la comida y su piel, se quedarán frías. 
No es fácil ser musa

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lunes, 20 de marzo de 2017

Cerillas

A veces imagino que aún no te has ido. Que deshacemos la cama para que nuestra piel vuelva a fundirse quemándose a lo bonzo. Que tras la ignición fumamos un pitillo a medias y me susurras que me quieres. 
A veces imagino que aún queda una cerilla en la cajita. Que no fui capaz de prenderle fuego a las cortinas, que tras de mí, tú también saliste huyendo.
Para el Bic Naranja. Imagen: Lorena Cosba