Por qué demonios sus
dueños los han abandonado en ese inhóspito lugar, se pregunta Inés, al mismo
tiempo que se ajusta los guantes de látex. Tras la alarma que indica cambio de
turno, se sujeta el pelo con un coletero y se pone la mascarilla.
Cuatro años de Biotecnología,
Master en Química orgánica e inmunología y se siente como ese móvil que pasa
por la cinta de reciclado junto a la cáscara de huevo; desmantelada, apagada y
fuera de cobertura.
Crueles reciclajes los que enfrentamos en estos días de abandono. Muy bien ligado Raquel.
ResponderEliminarUn beso en la piel.
Y además tendrá que dar las gracias por tener un trabajo.
ResponderEliminarMuy bueno, Raquel.